Un modelo para una sociedad inclusiva y sustentable

En la actualidad pareciera que hay una racha para políticos y partidos de derecha: En Estados Unidos acaba de ganar Donald Trump, en Argentina ya hace más de un año gobierna el libertario conservador Javier Milei, y en Europa los post-fascistas del gobierno italiano, del FPÖ austríaco, del AfD alemán y del RN francés vienen cosechando victorias o éxitos electorales. En cambio, la izquierda parece debilitada, y lo que quizá es más problemático: en muchos casos, carece de ideas como para solucionar los problemas de la sociedad, como la pobreza.

El zeitgeist de mediados de la década de 2020 aparentemente no trae mucha esperanza a los que aspiran a una sociedad inclusiva con justicia social y sustentabilidad ecológica.

Pero quizá hay una posibilidad para cambiar esta situación: transformando la sociedad de a poco, partiendo desde abajo, de los movimientos y proyectos sociales. Aunque no parezca: ¡Las condiciones nunca fueron tan favorables como hoy!

El movimiento del commoning y de la producción colaborativa se basa en iniciativas y proyectos que no dependen del estado ni necesitan mercados. Grupos de personas crean y comparten recursos, los administran y mantienen. Los ejemplos ya abundan: huertas comunitarias, agricultura solidaria, pero también el software libre y Wikipedia son parte de este movimiento.

Un subgrupo importante de estos commoners, que se podría convertir en la base de una revolución, es el movimiento maker. Su objetivo es que todos podamos producir bienes de todo tipo, de objetos decorativos hasta sistemas de agricultura automatizada, en todo el planeta. Y con este fin comparten recetas, planos y croquis (por ejemplo, archivos CAD/CAM) en plataformas como Thingiverse, Wikifab y Farmhacks.

Sin embargo, la comunidad relacionada con la producción colaborativa hasta ahora aparentemente no pudo aprovecharse de todas sus posibilidades y se limita a algunos rubros y nichos. Hay dos grandes desafíos: por un el acceso a recursos y la financiación, y la distribución justa de las tareas (“trabajos”) en los proyectos.

El libro ¡Chau dinero! quiere presentar algunas ideas para popularizar el concepto del commoning. Se presentan conceptos para poder superar estos desafíos.

¡Chau dinero! - Un modelo para una economía inclusiva - y competitiva

Imaginémonos qué haría la mayoría de la gente si les ofrecen un trabajo en una organización con las siguientes condiciones:

  • la carga horaria se reduce todos los años sin bajar la remuneración,
  • una tarea interesante y un clima laboral sin demasiadas presiones,
  • el derecho a participar de las decisiones de la organización,
  • productos con precio reducido de la organización y de otros proyectos que siguen el mismo modelo, sin que esto sean “trucos” de marketing,
  • en ocasiones, y cada vez más a menudo, acceso completamente gratuito a productos,
  • un sistema previsional adicional a la jubilación, que cubre las necesidades básicas sin problemas,
  • y una infraestructura que usa energías renovables y contribuye a la protección del clima y del medio ambiente.

La única desventaja: una parte del “sueldo” se pagaría en especie, es decir con productos de la organización y de los otros proyectos de la red.

Muchas personas podrían optar por trabajar para esta organización, en vez de trabajar para una empresa capitalista.

Los proyectos commons podrían ofrecer estas condiciones. Un punto importante es: cuando la productividad aumenta, las ganancias pueden quedarse dentro del proyecto y beneficiar a los trabajadores, en vez de irse a dividendos o ganancias de los gerentes. Hay además algunos costos que no serían necesarios, como muchas actividades de marketing.

Pero lo mejor es: Este progreso puede acelerarse. Esto es porque los distintos proyectos pueden cooperar y compartir recursos, en vez de competir y tener que desarrollar todas las tecnologías por separado.

Esto trae varias ventajas: tanto para los que trabajan en los proyectos, como para los que decidieron participar con recursos como dinero o terrenos. Por ende existirían incentivos claros para muchas personas, de participar de la transformación de la sociedad hacia el modelo del commoning. Y esto significa: ¡un modelo de izquierda podría convertirse en competitivo!

¿Por qué hoy las condiciones están dadas para este modelo? Hay una evolución en varios sectores que confluye:

Primero, el progreso tecnológico. No solo la inteligencia artificial, sino también las energías renovables vivieron un rápido progreso, pero hoy en día benefician principalmente a las grandes empresas. El segundo pilar es el avance en los movimientos de producción colaborativa y del commoning, como de los grupos que se dedican al hardware abierto, que han ensayado varios conceptos y han ganado experiencia. Y tercero, la sociedad hoy es consciente que hay que hacer algo para parar el calentamiento global.

¡Chau dinero! es una invitación para salirse de la dicotomía ¿Estado o mercado?. Es una propuesta para un camino hacia una sociedad con menos presión para crecer, que a la vez puede ser inclusiva, ecológica y resiliente.

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